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sábado, 18 de mayo de 2013

Raymond Bernard - Imperio invisible

Sinopsis:
Es una tonta presunción ir desdeñando y condenando por falso aquello que no nos parece verosímil; lo cual es un vicio ordinario de aquellos que piensan tener una suficiencia más allá de la común. Yo hacía lo mismo anteriormente y si oía hablar de espíritus que vuelven o de pronósticos de cosas futuras, de encantamientos, de brujerías me compadecía de la pobre plebe seducida por estas locuras ! y ahora, encuentro que estaba por lo menos, compadeciéndome otro tanto de mí mismo; no es que la experiencia me haya hecho ver después por encima de mis primeras creencias y esto no ha dependido de mi falta de curiosidad; sino que la razón me 1ha enseñado que el condenar tan resueltamente una cosa, por falsa e imposible, es darse el privilegio de tener en la cabeza los límites de la voluntad de Dios y del poder de nuestra madre Naturaleza; y que no hay más noble locura en el mundo que la de reducirlos en la medida de nuestra capacidad y de nuestra suficiencia . .

jueves, 29 de marzo de 2012

Raymond Bernard - La tierra hueca

Sinopsis:
Un cierto número de `llamados` se han trasladado a la profundidad planetaria, o en astral, o a pie, o con avión o en una astronave. Es como volver a leer, en otra clave, `Viaje al Centro de la Tierra` de J. Verne. Antes de la última desviación polar, allí donde antes se encontraba el Polo Norte, es decir sobre el Himalaya, la entrada no accedía a Shambhala, sino como repetidas veces recordó E. Siragusa, a una maravillosa ciudad que surgía entre los hielos, circundada de bosques frondosos y encantadoras flores perfumadas: ¡ es conocida como Shangri La!. Este lugar que luego se hundió y ahora es secretísimo, esconde en sus archivos toda la historia de la humanidad y está bien custodiado y protegido por guardianes incorruptibles, dispuestos a abrir las puertas a los estudiosos de la próxima generación. El Consejo de los Sabios Tibetanos está en relación con los Maestros de este Lugar y han hecho saber algo que queda, para la mayoría, velado por el asombro y el misterio: existen enormes estancias conteniendo todo aquello que concierne al saber, al arte, a los instrumentos, a las costumbres, a toda semilla de planta, a todo tipo de roca, a toda imagen perteneciente a la laboriosa historia del hombre terrestre. Algunos también cuentan haber ido al interior del Planeta, acompañados por Angeles. El más sublime relato nos viene de la Divina Comedia de Dante Alighieri, en el que describe muy meticulosamente tres continentes, lugares y los seres que los habitan. Acompañado por Virgilio, un Angel particular que tiene todos los accesos permitidos, nos describe sobre todo, los diversos estados de ánimo, de sufrimiento y de alegría, de los seres y de las almas que allí habitan, los infinitos juegos de la tiniebla y de la Luz. La pureza de su precisión está en armonía con cuanto es rebelado en este texto. Otros, aun siendo acompañados en su viaje astral, nos narran sensaciones más practicas, como las descripciones del interior de palacios de cristal con reflejos de madre perla, jade, incrustados con arabescos en oro, y haber visitado estancias que la más encendida fantasía científica terrestre no puede, ni siquiera imaginar. ¿Qué no es posible a Aquellos que manipulan la Luz?.