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lunes, 16 de marzo de 2015

Juan Kresdez - El veneno del Eunuco

Una carta interceptada revela una conspiración: el califa al-Hakan II debe morir. El eunuco Yasir, gran oficial de la biblioteca, emprende la investigación. Pasión, intriga y muerte en la Córdoba de 972.Córdoba. Año 972. En la ciudad de Arcila se intercepta una misteriosa carta en poder del rebelde Guennun. Su contenido, ap arentemente inocente, detalla el estado de salud del califa e insinúa la existencia de un espía en la corte de al-Hakan II. El eunuco Faiq al-Nizami lo comunica de inmediato al primer ministro y, ambos, deciden abrir una investigación. Faiq exige que el encargado de la investigación sea un hombre ajeno al espionaje y, al mismo tiempo, con facilidad de movimiento y discreción. El elegido es el eunuco Yasir, gran oficial de la biblioteca. Al poco tiempo, en el zoo de Medina al-Zahra, aparece un cadáver en la jaula de los leones y varios esclavos del palacio mueren envenenados. Las sospechas crecen. El destino del califa al-Hakan II y el de toda su familia ya está escrito. El califato de Córdoba está por desaparecer y comienzan a surgir los reinos de Taifas. La trama de la novela se desarrolla en la Córdoba califal, una época apasio nante y desconocida de la Historia de España. Durante este período Córdoba se convierte en una de las capitales culturales más importantes de toda Europa Occidental. Escrita con un estilo veloz, eficaz y detallista, invita al lector a introducirse en las costumbres y los hábitos de una época poco conocida y sumamente apasionante. Así mismo el autor ha logrado construir una gran novela que combina misterio, muerte y pasión. Juan Kresdez se ha dedicado al estudio del Medioevo español. Fruto de este estudio surge El Veneno del Eunuco, una obra fundamental para comprender y conocer la influencia que dejaron los árabes en la Península Ibérica.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Juan Kresdez - La conjura de Cordoba


La conjura de Córdoba de Juan Kresdez:
Córdoba, primero de octubre de 976. Durante la noche, en el palacio del gran visir al-Mushafi, una reunión secreta conspira y decide la muerte de al-Hakam II, sin prever que esto supondrá la decadencia del Islam en Al-Ándalus. Refinamiento, crimen e intriga en el Islam de la Edad Media.
Refinamiento, crímenes e intrigas en el Islam de la Edad Media.
Córdoba, año 976. Época de máximo esplendor del mundo omeya. La ambición de poder del jefe de la guardia personal del califa desencadena una serie de intrigas en el Califato. Comienza el ocaso del Islam en Al-Andalus.
La ambición del jefe de la guardia personal del califa y del de los servicios de espionaje califales les lleva a traicionar a Al-Hakam II para entronizar a Al-Mugira, hijo menor de Abderramán III. La noche del 1 de octubre del 976, en una reunión secreta en el palacio del gran visir al-Mushafi se prepara un crimen que supondrá la decadencia del Islam en Al- Ándalus.
La colorida trama de La Conjura de Córdoba nos transporta a la ciudad más cosmopolita del esplendoroso mundo omeya, la etapa más brillante de la cultura islámica en Occidente y precursora de la cultura europea posterior.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Juan Kresdez - La ultima abadesa

La última abadesa es una novela histórica donde todas las pasiones humanas tienen su mejor exponente. Intrigas políticas, ambiciones desmedidas, crueldades inútiles, traiciones y amor encuentran cabida en una época crucial para la historia de Cataluña. Una obra donde se muestra cómo se destruye a una mujer solamente por ser eso: mujer, emprendedora e inteligente.

Al finalizar el siglo X, Ingilberga, hija bastarda del conde de Besalú y Cerdaña, Oliba Cabreta, es nombrada abadesa de Sant Joan Bautista de Ter (hoy en día Sant Joan de las Abadesas, municipio de Girona), abadía benedictina fundada por Wifredo el Pilos o el Velloso, para su hija Ema. Ingilberga, continuando la obra de sus antecesoras, engrandece el patrimonio de la abadía y repuebla con éxito el valle del Sant Joan, que llega a tener más de mil habitantes en los principios del siglo XI, lo que atrae la envidia de sus hermanastros, sobre todo, de Bernat Tallaferro, quien, empeñado en conseguir un obispado para el Condado de Besalú, pone los ojos en la abadía de Sant Joan.

Convencido que ese rico patrimonio hará que el Papa se incline a concederle el obispado para su hijo segundo, empeña su vida en conseguir ese objetivo: apropiarse de la abadía y sus fabulosas riquezas. Al tiempo que Ingilberga continúa engrandeciendo la abadía y se defiende con tesón y tenacidad, su hermanastro dilapida su patrimonio y esquilma a los pageses en busca de voluntades que apoyen su proyecto.