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miércoles, 22 de julio de 2015

Jose Vicente Pascual - La Hermandad de la Nieve

«Álvaro de Bayos fue mi abuelo, y muy rico se hizo en Granada con la Hermandad de la Nieve. La fundó al año y tres meses justos de que sus majestades católicas recibiesen las llaves de la ciudad por manos del último rey moro…
»Mi abuelo nunca supo escribir ni leer, pero de números sabía y de nieve más que nadie. Por eso juntó tanta fortuna».
Este es el comienzo de La Hermandad de la Nieve, saga familiar de «los neveros», un gremio dedicado al oficio del hielo y de transportar nieve desde las alturas del Muley Hacén a Granada.
La Hermandad de la Nieve no es una historia de grandes héroes, reyes, conquistadores y príncipes. Sus protagonistas son simples hombres y mujeres valerosamente entregados al afán de vivir. Ganarán su fortuna mediante un duro trabajo en lucha con la montaña y sus nieves perpetuas, se convertirán en personas respetadas, incluso temidas; y vivirán sus pasiones con intensidad propia de una estirpe de supervivientes. Durante tres generaciones que abarcan todo el siglo XVI, el gremio de neveros afrontará, además, las tremendas convulsiones sociales que padeció el reino de Granada, donde cristianos y moriscos acabarían dirimiendo sus diferencias en una crudelísima guerra civil.
El amor y el deseo, la ambición y la codicia, la bondad y el ansia de poder recorren esta novela como un susurro enredado con los vientos gélidos de Sierra Nevada, escenario sobrecogedor que puede ser tan bello como terrible, tan colmado de vida como apetecido por la muerte. La Hermandad de la Nieve es el misterio de Granada explicado sólo por quienes pueden hacerlo: aquellos que la hicieron y vivieron y nunca la poseyeron.

domingo, 5 de julio de 2015

Jose Vicente Pascual - Interregno

A principios del siglo V, prácticamente desaparecido el dominio de Roma, los pueblos del norte de la península Ibérica y las tribus, clanes y naciones euro-asiáticas que la han invadido luchan encarnizadamente por la supremacía.
Perviven el antiguo culto animista y la espiritualidad vinculada a las fuerzas de la naturaleza, propias de la religión céltica, la hechicería y la magia, enfrentadas a las deidades clásicas y, sobre todo, a la nueva fe cristiana.
Berardo de Hogueras Altas, desde su rica ciudad guarecida en el vértice montañoso cántabro-astur-leonés, convoca a sus vecinos y aliados para fundar un señorío defendido por un poderoso ejército. Han de enfrentarse a  la amenaza de los vándalos asdingos y las salvajes partidas de halaunios que asolan la región; también se defenderán ante los planes del codicioso Hermerico, rey de los suevos, quien desde su trono en Bracara Augusta planea adueñarse de todo el norte peninsular. Aunque, quizá, los enemigos más temibles sean las intrigas por el poder y la traición.
La llamada de Berardo es respondida por los bravos montañeses de Gargantas del Cobre, los cazadores del valle de Eione, los fieros guerreros de Pasos Cerrados… Todos saben cuál es su destino más cercano: los tiempos de la espada y la leyenda.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Jose Vicente Pascual - La Diosa de barro


Desde pequeño, Silio Cneio sabe que su destino está ligado al del Imperio Romano y a la vida del guerrero; no en vano su madre profetizó una vez que ninguna espada podría matarlo. Nieto del rico mercader Qai Cneio, el joven abandona pronto la comodidad de una vida dedicada a los negocios por la épica de quienes llevaron la pax romana a todo el territorio de Hispania. Así, entra a servir en una fratría de mercenarios íberos encargados de combatir contra los cántabros y los astures, los últimos pueblos que aún se resisten a la autoridad del Imperio. Silio vivirá muchas experiencias extraordinarias en el camino, pero ninguna como el amor de Sofonisba, a quien liberará de la esclavitud y la prostitución para poder formar una familia.
Sin embargo, alguien del pasado de Silio vuelve para perturbar su felicidad. Se trata de Maharbal el Taciturno, quien no sólo está empeñado en instaurar el culto monoteísta a la misteriosa diosa de barro -desafiando así la tolerancia religiosa que reina en el mundo romano- sino también en conseguir a cualquier precio los favores de Sofonisba.