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miércoles, 16 de diciembre de 2015

Francisco de Quevedo - Historia de la vida del buscon

La Historia de la vida del Buscón, indiscutible cima del arte literario español, es un polémico ejemplo de novel picaresca. En ella, Quevedo relata la peripecia vital del pícaro don Pablos de Segovia, desde su infancia a la proyectada fuga a Indias con que termina la obra. Entre estos dos polos se sitúan una serie de aventuras, casi siempre catastróficas, en las que el personaje fracasa constantemente en su búsqueda de estabilidad económica y social, y sus fingimientos de nobleza son desenmascarados sin cesar. Obra amena y difícil, «El Buscón» destaca por su caricaturesca descripción de una sociedad desintegrada y por su espléndida creación verbal, modelo de ingenio y de experimentación lingüística. Edición de Ignacio Arellano.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Francisco De Quevedo - Los Sueños

Una pieza de sátira aguda en la que desfilan todos los estados y oficios del mundo, con sus tachas, abusos y engaños, descubiertos y condenados por la expresión ingeniosa más acerada y la burla más feroz. Con la libertad que da la visión onírica, Los sueños componen una galería de caricaturas inigualable, al tiempo que exploran todo tipo de juego lingüístico en denuncias que van de la risa a la amargura más violenta.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Francisco de Quevedo y Villegas - Gracias y Desgracias del ojo del culo

Francisco de Quevedo, uno de los principales autores del Siglo de Oro de la literatura española y tal vez el más representativo de los escritores conceptistas, destaca por la aparente contradicción que existe entre sus obras: mientras unas se caracterizan por su gran belleza formal y su tono profundamente reflexivo de corte estoico, otras se definen por el tono jocoso, burlesco, muchas veces irreverente. No obstante, unas y otras contienen una dura crítica a la sociedad de su tiempo y rezuman desengaño ante una humanidad en crisis por la pérdida de los valores morales.
Amigo de las agudezas del ingenio, que le valieron ser encarcelado, Quevedo escribió estas “Gracias y desgracias del ojo del culo”, culmen de su gusto por lo impúdico y obsceno. El maestro del conceptismo, da una vuelta de tuerca en sus obras burlescas al tomar la realidad y sumergirla, no ya en el sarcasmo más corrosivo, sino en la degradación más absoluta. Mientras otros tienden hacia el ideal, Quevedo busca lo más crudo de la realidad humana para pisotearlo y enfangarlo.
Desengañado y cruel, gusta de reírse y ensalzar aquello de lo que los demás prefieren apartar la vista. Quevedo, por el contrario, lo señala con el dedo, lo toma entre sus manos y lo pone ante los ofendidos ojos de los que pasan por bienpensantes. Tal vez por despecho, tal vez por poseer una mente más lúcida, incapaz de engañarse a sí misma, se obstina en recrearse en los detalles más sórdidos, pero retratándolos siempre con un humor vitriólico y mordaz.