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sábado, 28 de enero de 2017

Anette Jhonson - Hundida en tu amor

La vida de una joven se ve totalmente eclipsada siendo una adolescente cuando un ex-novio se convierte en su peor pesadilla. Sin salida, sin futuro y sin ilusión alguna sólo le queda una salida: sobrevivir al pasado para poder vivir el futuro.
Una gran historia de amor entre una joven sumida en sí misma y un famoso actor de renombre. Un amor incondicional y tormentoso. Pero un gran amor.

miércoles, 29 de junio de 2016

Anette Jhonson - Recien casados

Estaba nerviosa, faltaban pocas horas para el amanecer y era el momento de dejar la casa donde se había criado.
No estaba segura de lo que iba a pasar, de lo que sí segura era de que su tío la obligaría a casarse con aquel conde, se le ponía la piel de gallina sólo de pensarlo.
Hacía unos días, había tenido una fuerte discusión con su tío al respecto. Elisabeth quería viajar, conocer mundo.
-Eso no es apropiado para una señorita- le había dicho enfadado Peter Pembroke, su tío.-Te casarás con el conde Wickman y no hay discusión posible.
Intentó sonar tajante, aunque sabía que con Lis eso no daba resultado.
-No es justo, ni siquiera conozco a ese hombre- su voz era firme y decidida- y no necesito casarme, tengo fortuna propia, con la que puedo permitirme recorrer el mundo entero si quiero- levantó su respingona nariz a modo de desafío.

viernes, 24 de junio de 2016

Anette Jhonson - Memorias perdidas

Las olas la golpeaban violentamente. La gente a su alrededor gritaba y manoteaba en un intento desesperado por agarrarse de algo que pudiera salvarles la vida. Un poco más lejos, el barco desaparecía en las profundidades oscuras, dejando a la deriva a cientos de almas que probablemente no lograrían sobrepasar aquella noche.
Juliana luchaba con todas sus fuerzas para conservar la vida que aún le quedaba por delante. No era justo, pensaba para sí misma; tener tan solo diecinueve años y tener que terminar de aquella forma. No era para nada justo. Ella, que una semana atrás estaba disfrutando de los lujos, de la diversión, que tenía tanto por recorrer, tanto por vivir; no podía tan solo desaparecer en el fondo del mar sin que nadie pudiera hacer nada para ayudarla.
Resuelta a no dejarse vencer, levantó un poco más la cabeza del agua dispuesta a dar una braceada, cuando en ese momento una mano se apoyó en ella, y la llevó muy al fondo, sin permitirle salir, presionándola con todo el cuerpo, aplastándola para lograr permanecer en la superficie. Juliana luchó, pataleó, hasta que en su último intento desesperado logro asirse de la pierna de su agresor, y pellizcarlo fuertemente; éste se soltó con gestos de dolor, y ella logró salir a la superficie, tomando bocanadas desesperadas de aire, pensando que sus pulmones iban a estallar. Estaba al límite de su resistencia, pero sabía que bien valía la pena luchar un poco más.
Se apartó con movimientos ágiles y rápidos, y logró alejarse un poco de la multitud que se apiñaba para poder flotar. Ya sola en la oscuridad, tiritando de frío, y con las piernas casi acalambradas, trató de serenarse un poco para poder pensar.
Empezaba a notar las consecuencias del agua helada. Casi no sentía los dedos de los pies, y sentía los labios hinchados, probablemente violetas; pensó para sí. La madrugada estaba llegando, y con ella los primeros atisbos de sol; ya podía ver el caos en el que estaba inmersa. Los ojos le pesaban terriblemente, los músculos le dolían y no creía poder permanecer mucho tiempo más en ese movimiento constante para poder flotar. La luz se le iba haciendo cada vez más lejana, los gritos le llegaban cada vez más suaves, el ruido del agua parecía adormecerla. En su estupor logro ver una tabla que flotaba sola, al parecer en el descuido de los demás se había alejado del tumulto. Una parte de una mesa del barco, quizás; o la puerta de un armario. No pudo distinguir bien qué era, pero reunió las últimas fuerzas que le quedaban y se acercó a ella. Trepó gran parte de su cuerpo y se encaramó sobre la tabla, aforrándose al único objeto que podía ser su salvación. El sol había salido y le quemaba el rostro. La combinación de sol y agua salada le resecaba la garganta, le partía los labios; su conciencia quería descansar, partir hacia un lugar más tranquilo, más suave.
El mar estaba un poco más calmo, el movimiento del oleaje la llevaba a un estupor peligroso, pero era tan fácil dejarse vencer y sucumbir a aquella sensación tan placentera. Miró al horizonte; y a lo lejos, muy a lo lejos, distinguió unas vagas figuras de árboles, muy pequeños por la distancia. Distinguió una playa borrosa, de arena donde le gustaría descansar. “Estoy en el paraíso”, pensó. Siguió las imágenes que se hacían cada vez más oscuras, la poca luz que quedaba en su conciencia se apagó como una débil llama, y Juliana sucumbió a la inconsciencia.

lunes, 20 de junio de 2016

Anette Jhonson - La elegida

Cuando hablamos de inmortalidad, los ojos se nos abren de par en par, los oídos se concentran para poder escuchar sus historias sin perder un ápice de información y la boca se nos llena de fluidos por saber cómo de grandioso sería el poder conseguirla. Pero nada más lejos de la realidad. Ser inmortal no es tan bello, ni tan perfecto, ni tan deseado cuando eres uno de ellos. Es una maldición que perdura desde siempre y para toda la eternidad. ¿Cómo te sentirías si una y otra vez, año tras año, siglo tras siglo, vieras perder a tus seres queridos sin que tú puedas marcharte con ellos?¿Cómo explicarle a un ser amado que a pesar de que su aspecto físico envejezca cuando el tuyo no lo hace, la sigues amando y viendo como cuando la conociste?¿Cómo se puede vivir sabiendo que has de luchar para seguir vivo mientras sufres por no poder morir junto a ella? Pero ¿cómo explicarle lo que eres a una persona que ignora que es como tú, que esta forma de existir forma parte de su verdadera identidad? Ella fue LA ELEGIDA para seguir con la estirpe de los Antiguos Inmortales. Ella tuvo que lidiar con grandes espadas, con furiosa amazonas venidas de otros tiempos y con enormes guerreros dispuestos a robarle lo único que nadie tiene derecho a llevarse, pero sobre todo a luchar contra su corazón y así forjar una historia, Su Historia, para formar parte indispensable e irreemplazable de esta nueva leyenda del "Último Gran Inmortal"