viernes, 19 de mayo de 2017

Emilio Salgari - El tesoro de la montaña azul

" Dos días después de los narrados sucesos, al amanecer, una pequeña tropa formada por una docena de guerreros kahoas, mandada por don José y los kanakas krahoas, partían de la aldea en el más profundo silencio, internándose en los grandes bosques.
Durante aquel día, el espía que había mandado al pueblo de los nokús volvió trayendo preciosas informaciones; éstas eran que el hombre blanco se disponía a marchar a la boca del Diao, donde se encontraba probablemente fondeado su barco y que sus aliados habían ya fijado la fecha del gran pilú-pilú durante el cual sería sacrificado uno de los dos prisioneros blancos.