sábado, 12 de agosto de 2017

Florencia Bonelli - Me llaman Artemio Furia

Artemio Furia no es un gaucho común. Lo delatan el color turquesa de sus ojos ,  el rubio de sus cabellos, el temor y respeto que la simple mención de su nombre despierta entre todas las clases sociales. Pocos conocen sus orígenes, el Padre Ciriaco, su padrino don Belisario y su amigo desde la infancia y casi un hermano,  Calvú Manque, el indio ranquel junto al que se crió.  Artemio es salvaje, indomable, rudo y tan agreste como las mismas pampas; autoritario, posesivo y leal.
Junto a sus hombres, luchó en la rebelión de 1806 y 1807 al servicio a Juan de Pueyrreidón para expulsar a los ingleses de la ciudad porteña. Ahora, años más tarde, a las puertas de la Revolución de Mayo de 1810, Artemio Furia es un hombre al que conviene tener en el propio bando porque la gente del pueblo lo sigue y lo venera.